Por: Fernando Javier Jaramillo Forero. Miembro del Centro de Historia de Convención.
La Escuela Normal Superior de Convención celebra con orgullo 108 años de trayectoria educativa, desde aquel 18 de febrero de 1918 cuando abrió sus puertas bajo la dirección de la Madre Superiora Ana Candelaria, acompañada de la Subdirectora Hermana San Ambrosio y las profesoras Hermanas Lucía y Ana Josefina. En su año inaugural, la institución recibió a 86 alumnas, marcando el inicio de un legado que ha perdurado en el tiempo.
Aunque las clases comenzaron en 1918, la existencia jurídica del Colegio de la Presentación de Nuestra Señora, hoy conocido como Escuela Normal Superior de Convención, se remonta a 1915. Fue entonces cuando se emitió la Ordenanza Departamental No. 7 del 16 de marzo de 1915, que estableció en el municipio un plantel de instrucción secundaria para señoritas, regentado por las Hermanas de la Caridad. La ordenanza contemplaba una asignación mensual de $50 para la Directora, $30 para la Subdirectora y $20 para la Profesora, destacando el compromiso con la formación académica femenina de la época.
Este logro no habría sido posible sin la incansable gestión de visionarios convencionistas como Julio Martínez Sarmiento, Januario Sarmiento, Bernardo Martínez, Fermín Arévalo, el Reverendo Padre Benito Ovalle, hijo adoptivo de Convención, y el General pamplonés José Joaquín Villamizar. Gracias a sus esfuerzos, el 13 de agosto de 1917, se firmó en Bogotá el contrato legal entre la Madre Teresa del Sagrado Corazón y el General José Joaquín Villamizar, entonces Director de Instrucción Pública de Norte de Santander y representante del Concejo Municipal de Convención, garantizando así la llegada de las Hermanas Dominicas de la Presentación al municipio.

A lo largo de más de un siglo, la Escuela Normal Superior de Convención ha desempeñado un papel fundamental en la formación de generaciones de estudiantes, no solo a nivel municipal, sino también regional y nacional. Además, su compromiso inclusivo se refleja en el servicio educativo brindado a la etnia Motilón Bari, fortaleciendo la diversidad y el respeto cultural.
A los estudiantes, cuerpo docente, personal administrativo y, en especial, a las Hermanas de la Presentación, un sincero reconocimiento por su entrega y dedicación. Que sigan llevando en alto el nombre de Convención, promoviendo valores y conocimientos que inspiran a la comunidad y al país entero.
¡Felices 108 años de historia y excelencia educativa!